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domingo, 2 de junio de 2013

¡Básica donde las haya!

     Voy a aprovechar el post de esta semana para invitaros (a los que estéis en Tenerife a medidos de julio) a que vayáis a ver un espectáculo el 13 de julio, en el Teatro Aguere, en La Laguna. Son unas divertidas payasas, que te harán reír y disfrutar una hora. Ayer tuve el placer de ir a la primera representación que hicieron, el local fue la única pega por el poco espacio, seguro que cuando vaya al teatro, ¡lo disfrutaré el doble!     


     No iba a ver una ópera al Auditorio, ni a una entrega de premios, así que me decidí por algo de color y combinarlo con una de las prendas más básicas por excelencia, la cazadora vaquera.
     Estando en primavera y teniendo este tiempo tan cambiante, unos pantalones blancos son ideales, aportan luminosidad y ¡sigues estando abrigada! Para darle color los complementos son indispensables: zapatos, pañuelo y bolso. No me gusta ir monocromática así que mezclé los colores según me vino la inspiración, jejeje.
     Para completar el look, como ya adelante, la cazadora vaquera es perfecta y de lo más socorrida. Es una prenda muy versátil que puedes usar con pantalones, faldas, vestidos, shorts, estampados, con cualquier color o tipo de zapato: cuñas, zapato de tacón, sandalias, manoletinas... ¡con lo que se te ocurra! Nunca pasa de moda, cambian ligeramente el color, el desgaste de la tela, añaden tachuelas o parches, pero no deja de ser una cazadora vaquera. La que tengo en la foto es de hace ocho años más o menos (¡y no exagero!). Es bien sencilla, de color intermedio (ni muy clara, ni muy oscura) de talle hasta algo más de la cintura y es básica donde las haya precisamente por eso.
    

     Lo único con lo que nunca llevaría una cazadora vaquera es precisamente con otra prenda vaquera, ya sea pantalón, camisa, vestido o falda. Para mi gusto es ¡demasiado efecto tejano! y ya se sabe que los excesos nunca han sido buenos...